El Paris Saint Germain, dirigido por el entrenador español, entró en la historia grande del fútbol europeo al vencer por penales al Arsenal en Budapest y retener la Champions League. Con este bicampeonato consecutivo, un hito que desde el cambio de formato en 1992 solo había logrado el Real Madrid de Zidane, el club parisino consolida su estatus de leyenda. En una final áspera que comenzó en desventaja por un gol tempranero de Havertz, el campeón francés reaccionó, empató por un penal de Dembélé y resistió hasta la definición desde los doce pasos. Leer más
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